AVENIDA LIBERTAD SE RECONSTRUYÓ Y CAMBIÓ EL ENTORNO DE MILES
Con exposición histórica, la UASLP conmemora los 100 años del reloj del Edificio Central
La Universidad Autónoma de San Luis Potosí conmemora el centenario del reloj del Edificio Central, uno de los símbolos más representativos de su vida académica y cultural. Desde 1926, este mecanismo ha marcado el ritmo cotidiano de generaciones universitarias y ha acompañado los 103 años de autonomía de la institución.
El rector Alejandro Javier Zermeño Guerra encabezó la ceremonia de apertura de la exposición “El reloj y su reina. 100 años del reloj del Edificio Central UASLP”, que reúne materiales históricos provenientes del Centro de Documentación Histórica “Lic. Rafael Montejano y Aguiñaga”, la Hemeroteca, el Archivo Histórico del Estado y la Dirección de Deportes de la UASLP. Entre las piezas destaca la copa “Pachita I”, reina estudiantil que inauguró el reloj en 1926.
La muestra está integrada por 20 fotografías históricas que retratan la vida universitaria de la época, además de un texto explicativo que contextualiza el valor simbólico del reloj dentro de la memoria institucional. El conjunto permite comprender cómo este objeto ha sido testigo del devenir académico, social y cultural del Edificio Central.
Durante su mensaje, el rector subrayó que rendir homenaje al reloj es reconocer la importancia de un inmueble histórico y de un dispositivo mecánico que, tras un siglo, continúa en funcionamiento. Recordó que sus campanadas marcaron el inicio y el final de clases para estudiantes de secundaria, preparatoria y de las primeras carreras universitarias impartidas en ese espacio.
Asimismo, evocó la coronación de Pachita I, quien más tarde sería esposa del doctor Ignacio Morones Prieto, figura clave en la historia de la UASLP y del país, con una destacada trayectoria académica, política y diplomática.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 27 de febrero, de lunes a viernes en un horario de 10:00 a 15:00 horas, en el Centro Cultural Universitario Caja Real, como una invitación a conocer y valorar un siglo de historia universitaria que sigue latiendo al compás del reloj del Edificio Central.





