Proyecto de investigadora de la UASLP impulsa nuevas oportunidades para productores de la Huasteca Sur
Desde su llegada al campus Tamazunchale, la doctora Carmen del Pilar Suárez Rodríguez comprendió que su labor como investigadora y docente debía ir más allá del aula. Las condiciones sociales, productivas y educativas de la Huasteca Sur la llevaron a replantear su forma de enseñar ingeniería y de hacer investigación aplicada. Actualmente, como profesora investigadora de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y coordinadora de la carrera de Ingeniería Mecánica Eléctrica en la Coordinación Académica Región Huasteca Sur, encabeza un proyecto que vincula la educación STEM con el desarrollo comunitario.
El trabajo se desarrolla con cafeticultores de Tamazunchale, organizados en dos grupos que avanzan hacia la conformación de cooperativas. A este esfuerzo se han sumado instituciones como la Red Iberoamericana de Ciencia, Naturaleza y Turismo y la Secretaría de Desarrollo Rural, lo que ha permitido una intervención más integral y coordinada.
El proyecto, desarrollado durante 2025, incluyó trabajo de campo, reuniones comunitarias, procesos de capacitación obligatoria y una evaluación formal por parte de la Secretaría de Economía, que finalmente certificó la propuesta para su implementación en 2026. Su enfoque va más allá del incremento en la venta de café: busca mejorar las condiciones organizativas, administrativas, tecnológicas y ambientales de las comunidades productoras.
Actualmente, alrededor de 50 productores participan de manera directa. Desde el área de Contaduría se les acompaña en la formalización legal de las cooperativas, el registro de marcas y los procesos administrativos. Desde Ingeniería Mecánica Eléctrica se desarrollan soluciones técnicas como hornos de secado solar y adecuaciones a maquinaria, mientras que desde Agroindustrial se impulsa el aprovechamiento de subproductos del café, como la cascarilla, para la elaboración de licores o su incorporación en productos de panificación.
La lógica del proyecto es transformar los desechos en nuevas oportunidades económicas y asegurar que el valor agregado permanezca en manos de los propios productores. Para la doctora Suárez Rodríguez, el acompañamiento constante es clave para que los modelos cooperativos sean sostenibles a mediano y largo plazo. Desde esta perspectiva, la educación STEM no se limita a la formación técnica, sino que busca desarrollar profesionales sensibles a su entorno y capaces de proponer soluciones reales.
En el ámbito educativo, la investigadora identificó diferencias importantes entre el perfil académico de estudiantes de ingeniería en la capital del estado y quienes ingresan al campus Tamazunchale, lo que evidenció la necesidad de fortalecer las bases científicas desde etapas tempranas. Esto derivó en un trabajo paralelo con niñas, niños y jóvenes, mediante actividades de divulgación científica, ferias de ciencia y programas de formación docente orientados a despertar vocaciones y mejorar la comprensión de la ciencia antes del nivel superior.
Estas acciones también se reflejan en la formación universitaria. En la carrera de Ingeniería Mecánica Eléctrica se han fortalecido metodologías activas de aprendizaje y proyectos vinculados con problemáticas sociales concretas. Entre los trabajos de tesis acompañados por la investigadora destacan la evaluación del diseño de una prótesis con reconocimiento internacional, el desarrollo de una grúa para pacientes parapléjicos y la fabricación de un carrito enfocado en atender problemas de movilidad vial en la región.
Para la doctora Suárez Rodríguez, este es el sentido central de formar ingenieros en la Huasteca Sur: profesionales comprometidos con su entorno, capaces de aplicar el conocimiento científico y tecnológico para transformar su realidad inmediata.





