Especialista de la UASLP recomienda reforzar la vacunación felina ante alerta por panleucopenia
Ante la alerta sanitaria por un brote de panleucopenia felina a nivel mundial, el médico veterinario zootecnista Héctor Mercado Vargas, docente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y adscrito a la Facultad de Agronomía y Veterinaria, advirtió que se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa y de curso agresivo, que afecta principalmente a gatos jóvenes.
El especialista explicó que, aunque los gatos adultos rara vez desarrollan la enfermedad, pueden actuar como transmisores, por lo que la principal medida preventiva es contar con un esquema de vacunación completo. Señaló que, si bien en San Luis Potosí se han registrado pocos casos, la panleucopenia debe considerarse dentro de los diagnósticos probables en cachorros felinos que presenten vómito y diarrea.
Detalló que la enfermedad es causada por un parvovirus similar al canino, identificado como una mutación desde su aparición a mediados de la década de 1970. Indicó que puede prevenirse mediante la aplicación de la vacuna triple felina, la cual debe administrarse entre los dos y tres meses de edad, con los refuerzos correspondientes.
Mercado Vargas explicó que el virus se replica en células de crecimiento rápido, por lo que afecta órganos como la médula ósea, el timo, el corazón y las criptas intestinales, lo que provoca alteraciones severas del sistema digestivo y, en algunos casos, del sistema nervioso. Añadió que se trata de una enfermedad grave que genera deshidratación rápida y desestabilización general del organismo.
Al ser una infección viral, precisó que no existe un tratamiento antiviral específico, por lo que el manejo clínico se basa en terapia de sostén, con resultados variables dependiendo de la respuesta inmunológica del animal. El reciente incremento de casos a nivel mundial, señaló, se asocia principalmente a esquemas de vacunación incompletos y a condiciones de higiene deficientes.
Indicó que los gatos más vulnerables son los cachorros no vacunados, aquellos con esquemas incompletos, los animales en situación de calle y los que viven en refugios o espacios con alta concentración de felinos. El contagio ocurre principalmente por contacto directo con fluidos corporales como saliva, heces u orina de animales infectados.
Finalmente, el docente destacó la importancia de la medicina preventiva integral, que incluye vacunación, desparasitación, alimentación adecuada y atención veterinaria especializada. Recomendó evitar que los gatos salgan a la calle, ya que esta práctica incrementa el riesgo de exposición a enfermedades infecciosas, y exhortó a las personas responsables de mascotas a acudir con médicos veterinarios con formación en medicina felina.





