Laura Restrepo presenta en la FNL UASLP una novela sobre violencia, poder y una inesperada chispa de amor
En el marco de la edición 50 de la Feria Nacional del Libro de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), la escritora colombiana Laura Restrepo presentó su más reciente novela, “Soy la daga y soy la herida”, una obra que dialoga con la violencia de nuestro tiempo, pero que también abre espacio a la empatía, la solidaridad y el amor como formas de resistencia.
Durante su participación, la autora explicó que esta novela surge de una inquietud profundamente vinculada con la realidad contemporánea. Señaló que se trata de una obra escrita desde y para estos tiempos, marcada por la pregunta de qué puede hacer la literatura frente a la violencia actual. En ese proceso, recordó su experiencia como periodista en los alrededores de Gaza, un contexto que influyó en la construcción de una historia que aborda el horror desde la ficción y la parodia.
La novela tiene como protagonista a Misericordia Daguer, un verdugo profesional, metódico y frío, al servicio de Abismo, una figura que la autora describió como una especie de deidad y autócrata de la muerte. Con este personaje, Restrepo propone una representación irónica de los grandes poderes que hoy encarnan la destrucción y la violencia.
El conflicto central se desencadena cuando Misericordia recibe la orden de asesinar a una mujer, pero en el trayecto conoce a la nieta de su objetivo, una joven vulnerable cuya presencia altera el curso de su decisión. A partir de ese encuentro, el verdugo enfrenta un dilema moral que transforma el sentido de la historia.
Restrepo subrayó que, pese al entorno violento en que se desarrolla la trama, se trata de una novela de amor, no en un sentido romántico, sino como una expresión de empatía, protección y vínculo humano. En ese marco, reflexionó sobre la realidad latinoamericana, atravesada por la violencia cotidiana, pero también por la capacidad de resistencia de sus pueblos.
La autora destacó además el valor del humor como una herramienta frente al poder, así como la importancia de la solidaridad como una forma de enfrentar los tiempos difíciles. Consideró que, incluso en medio de escenarios adversos, persiste la posibilidad de transformación colectiva si se recuperan el apoyo mutuo, la empatía y esa chispa de amor que atraviesa también su novela.







