REINSTALAN COMITÉ ORGANIZADOR DEL PREMIO ESTATAL DE PERIODISMO, EDICIÓN 2026
Investigación de la UASLP destaca valor ambiental y medicinal de orquídeas de la Huasteca potosina
La Facultad de Estudios Profesionales Zona Huasteca (FEPZH) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí impulsa una línea de investigación enfocada en la conservación de orquídeas y otras especies vegetales de la Huasteca, a través de proyectos que combinan ciencia, divulgación y formación de nuevos especialistas.
La doctora Candy Carranza Álvarez, investigadora de la FEPZH, explicó que este trabajo surge de su formación en biotecnología vegetal y de su interés por preservar especies nativas de la región. Uno de los primeros pasos fue realizar un inventario de orquídeas en el humedal Ciénaga de Tamasopo, con el fin de identificar y resguardar ejemplares en condición de amenaza o vulnerabilidad.
A partir de ese estudio inicial, se efectuaron colectas de plantas silvestres que posteriormente fueron trasladadas al laboratorio para su reproducción mediante técnicas de cultivo in vitro, procedimiento que permite multiplicar con rapidez especies que en la naturaleza presentan dificultades para reproducirse.
Actualmente, el laboratorio mantiene en resguardo alrededor de 20 especies de orquídeas, algunas procedentes de zonas naturales protegidas como la Reserva de la Biosfera Sierra del Abra Tanchipa. Entre ellas se encuentra enciclia mariae, una orquídea blanca endémica considerada amenazada.
Además del valor ecológico de estas plantas, la investigación ha permitido identificar su posible relevancia medicinal. De acuerdo con la especialista, un estudio reciente documentó que en la Huasteca existen 60 especies de orquídeas con antecedentes de uso medicinal, lo que amplía el interés científico sobre esta familia vegetal y contribuye a una mayor valoración social de su importancia.
El proyecto también ha funcionado como un espacio de formación para estudiantes de distintos niveles, desde bachillerato hasta posgrado, quienes han participado en labores de conservación e investigación. Según Carranza Álvarez, el trabajo en laboratorio y la observación del desarrollo de las orquídeas despiertan el interés de las y los jóvenes por integrarse a la ciencia y a la protección de la biodiversidad regional.







