Inteligencia artificial aplicada a la biomedicina impulsa proyectos de investigación
Inteligencia artificial aplicada a la biomedicina impulsa proyectos de investigación en la UASLP
La Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desarrolla proyectos de inteligencia artificial aplicada al análisis de imágenes biomédicas, una línea de investigación que busca fortalecer herramientas con impacto en el diagnóstico, el análisis clínico y la atención a la salud.
El doctor Paul Hernández Herrera, profesor investigador de esta entidad académica, compartió su experiencia y líneas de trabajo en un campo que, aunque hoy tiene amplia difusión, forma parte de una trayectoria científica de dos décadas.
Con formación en matemáticas y doctorado en ciencias de la computación, explicó que su interés por esta área surgió al buscar aplicaciones prácticas a la teoría matemática aprendida en sus primeros años académicos.
“Desde que terminé la licenciatura me preguntaba para qué servía todo lo que estaba aprendiendo, cómo podía aplicarlo”, relató.
Señaló que fue así como se acercó a la inteligencia artificial, disciplina que, recordó, “tiene alrededor de 70 años desde que se acuñó el concepto”, pero que en su experiencia comenzó a tomar forma hace unos 20 años, cuando inició trabajos en el análisis de imágenes relacionadas con el cáncer.
Desde entonces, indicó, ha confirmado que estas herramientas pueden tener un impacto directo y positivo en la sociedad.
El investigador subrayó que una de las principales ventajas de la inteligencia artificial en el ámbito biomédico es la automatización de procesos que tradicionalmente dependen del ojo humano.
“A veces los humanos nos equivocamos, nos cansamos, y un error puede ser muy grave”, advirtió.
Explicó que los sistemas automatizados pueden operar de manera continua y apoyar a especialistas en tareas complejas, como el análisis de grandes volúmenes de células en biopsias, con el fin de estimar la respuesta de una persona paciente ante determinado tratamiento.
Entre los proyectos en desarrollo, mencionó el uso de algoritmos para evaluar imágenes microscópicas y videos biomédicos, desde biopsias hasta estudios de movilidad de espermatozoides en procesos de fertilización in vitro.
“Tomamos el conocimiento del especialista y lo llevamos a la máquina para que pueda replicar ese análisis de forma automática”, explicó.
Destacó que detrás de estos sistemas existe “mucha matemática y mucha teoría”, además de un trabajo interdisciplinario constante con personal médico y otras instituciones.
Finalmente, Hernández Herrera resaltó que la investigación en inteligencia artificial exige tiempo, colaboración y paciencia.
“Hay proyectos que se resuelven en seis meses y otros que nos pueden llevar cinco o diez años”, afirmó.
Añadió que la ciencia avanza de manera gradual, con precisión y con el respaldo de estudiantes y especialistas de distintas áreas, lo que permite que estas tecnologías sigan evolucionando y encuentren nuevas aplicaciones en beneficio de la salud y la sociedad.






