CON LABORES DE INTELIGENCIA Y COORDINACIÓN SE IMPULSA LA SEGURIDAD
Del bache al taco: la capital que gobierna entre parches, postales y ferias
El Gobierno de la Capital atendió el encharcamiento en Eje 110 e Industrias con Interapas primero y Obras Públicas después, en una coreografía ya conocida: desazolvar, revisar, bachear y anunciar la coordinación como si la ciudad acabara de descubrir que el agua y el pavimento no se llevan bien. El dato delicado no está solo en los baches, sino en que el encharcamiento se atribuye al desfogue de agua proveniente de una empresa, detalle que merecería algo más que una reparación vial y una frase de compromiso. Porque cuando el daño privado termina en trabajo público, la eficiencia municipal puede parecer menos estrategia integral y más servicio de mantenimiento a las consecuencias.
San Luis Capital también presume que llegará al Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto mediante el proyecto cultural Take Your Seat, del 1 de mayo al 31 de julio de 2026, en plena temporada mundialista. La idea tiene atractivo: mostrar el Centro Histórico, el patrimonio cultural y la riqueza gastronómica ante viajeros internacionales. Pero entre aparecer en una instalación digital y convertir esa visibilidad en visitantes reales hay una distancia que no se cruza solo con fotografías bonitas. La promoción turística sirve, claro, siempre que no se confunda una pantalla en Canadá con una política de destino consolidada. El turismo internacional no aterriza por encanto visual: exige conectividad, servicios, seguridad y una ciudad que sostenga en la calle lo que presume en el aeropuerto.
La Calzada de Guadalupe recibió a las cuadrillas de “Respuesta Inmediata” para reponer adoquines, colocar piezas faltantes o fracturadas y rehabilitar la superficie de rodamiento en una de las avenidas con mayor afluencia de la ciudad. La intervención es necesaria, pero el nombre del programa revela el problema: si todo requiere “respuesta inmediata”, algo en la prevención llega tarde. La tradicional avenida no necesita heroísmo operativo permanente, sino mantenimiento constante que evite convertir cada adoquín fuera de lugar en un pequeño parte de guerra urbana. En San Luis, hasta caminar o circular por una vía emblemática termina dependiendo de cuadrillas que corren detrás del desgaste.
El Gobierno Municipal puso en marcha la reforestación de los 13 Centros de Desarrollo Comunitario y Aprendizaje, comenzando en San Ángel con 19 árboles registrados y asignados al cuidado de una persona. La medida es positiva y, bien ejecutada, puede mejorar espacios de convivencia que suelen necesitar más sombra y menos discurso. Sin embargo, el nombre del programa —“Reforestación, Programa Distintivo Comunidad Futuro, Acciones por la Ciudad”— parece crecer más que los propios árboles. También se sumó la jornada 548 de Capital al 100 con limpieza, áreas verdes y alumbrado: acciones útiles, sí, pero empaquetadas en esa retórica donde plantar, barrer y arreglar luminarias se vuelve una ceremonia de marca institucional.
La Policía Municipal informó que no hubo personas lesionadas en avenida Coronel Romero tras un reporte de presuntas detonaciones al exterior de un centro nocturno, y precisó que el señalamiento surgió de vecinos que refirieron disparos al aire realizados por un individuo en motocicleta, sin relación con el establecimiento mencionado. El desmentido es relevante para evitar rumores, pero no alcanza para borrar la inquietud de fondo: si hubo reporte de detonaciones, vigilancia preventiva posterior y vecinos alarmados, la “sin novedad” oficial no necesariamente equivale a tranquilidad plena. En seguridad, negar lesionados es importante; explicar el entorno que permite esos episodios sería todavía más útil.
Y mientras la ciudad repara calles, presume pantallas en Toronto, planta árboles y desmiente incidentes, el alcalde Enrique Galindo inauguró la primera Feria Municipal del Taco en la Alameda Juan Sarabia, con más de 50 taquerías, concursos de salsa y tacos al pastor, además de expositores de la capital, Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos. El evento tiene valor económico y cultural, porque pocas cosas convocan tanto como el taco. Pero también deja una imagen muy municipal de estos tiempos: la administración que busca convertir cada acción en tradición, cada feria en política pública y cada afluencia en éxito inaugural. Al final, entre baches, adoquines, árboles, seguridad y pastor, la ciudad parece gobernarse con una receta sencilla: atender lo urgente, adornar lo cotidiano y servirlo todo con mucha salsa institucional




