FISCALÍA POTOSINA ALERTA POR DIFUSIÓN DE FICHA DE BÚSQUEDA APÓCRIFA
Futuro Compuesto: Entre fuego, pavimento, vandalismo y elote: la agenda pública también se administra por antojo
En Ciudad Valles, Protección Civil Municipal reportó una intervención oportuna en El Veladero para contener un incendio originado por quema de caña y pastizal, con una afectación aproximada de 40 hectáreas antes de que avanzara hacia la zona serrana. La coordinación con CONAFOR y Protección Civil del Estado evitó un escenario mayor, lo cual merece reconocimiento operativo. Pero también deja una advertencia incómoda: cuando el fuego se controla “a tiempo” después de quemar decenas de hectáreas, la prevención vuelve a llegar vestida de emergencia. Las autoridades llaman a evitar quemas no controladas y prácticas de riesgo; el punto es que ese llamado no debería sonar solo después del humo.
En San Luis Capital, Enrique Galindo entregó regenerada la privada Francisco Carrera Torres, en El Saucito y División del Norte, con mil 200 metros cuadrados de nuevo pavimento y obras complementarias de agua, drenaje, banquetas, rampas y alumbrado. El alcalde habló de un rezago de 50 años y reconoció la paciencia vecinal, frase que suena noble pero también revela el tamaño del abandono acumulado. Que una calle por fin sea atendida es buena noticia; que haya esperado medio siglo para convertirse en “realidad” exhibe que la ciudad suele cobrarle demasiada paciencia a sus colonias. La obra integral importa, sí, aunque la épica del rescate vial no alcanza para borrar cinco décadas de gestión postergada.
El Ayuntamiento restableció el alumbrado en el Jardín de Tequis tras detectar vandalismo en la base de medición del circuito principal que ilumina un tramo de Venustiano Carranza. La reparación era necesaria por seguridad, imagen urbana y afluencia peatonal, especialmente en una zona turística. Pero la escena vuelve a mostrar una ciudad que se sostiene entre fallas, reportes y reparaciones: se apaga el circuito, se detecta el daño, se corrige y se comunica el regreso de la luz. El vandalismo explica la falla, pero no resuelve la pregunta de fondo: cómo se protege una infraestructura pública que parece demasiado vulnerable para una zona tan visible.
Y mientras se combate el fuego, se entrega pavimento y se reparan circuitos vandalizados, el Gobierno Municipal prepara la sexta Feria Municipal del Elote con más de 100 expositores, concierto por el Día de la Madre, rifas y miles de regalos. La convivencia familiar y el impulso a comerciantes tienen valor; nadie le niega a la ciudad su derecho al elote en vaso, entero, en tamal, pan o con sopa instantánea. Pero el discurso vuelve a empujar la fiesta hasta convertirla en política pública de alto vuelo: tradición, identidad, orgullo, alegría y hasta “Garantía de Bienestar”. En estos tiempos municipales, parece que el bienestar también se sirve con chile del que pica y del que no pica.




