Corte de CFE en zona poniente pasa de suspensión programada a apagón sin hora de regreso
Usuarios de los fraccionamientos del pedregal, Monterra y áreas cercanas permanecen sin energía desde las 7:59 de la mañana de este lunes; afectados señalan que los trabajos se habrían complicado por fallas en pruebas de conexión relacionadas con un nuevo edificio de oficinas cercano a Plaza San Luis, versión que hasta ahora no ha sido confirmada oficialmente.
La suspensión temporal de energía anunciada por la Comisión Federal de Electricidad en la zona poniente de San Luis Potosí dejó de ser solo un corte programado por obras de modernización y se convirtió en un problema para habitantes, comercios e industrias que, desde las 7:59 de la mañana de este lunes 18 de mayo, permanecen sin suministro eléctrico y sin una hora clara de reconexión.
La interrupción afecta sectores del fraccionamiento Monterra y zonas cercanas, incluyendo el área comprendida entre avenida Sierra Vista, Paseo de las Reynas, calle Sierra de Álvarez y el parque industrial ubicado en ese perímetro, de acuerdo con el aviso previo de la propia CFE.
La empresa había informado que el corte obedecía a trabajos de mantenimiento y modernización de la red de distribución, particularmente a la reubicación de líneas de media tensión. Sin embargo, hasta la hora de redacción de esta nota, el servicio no había sido restablecido, lo que dejó a usuarios domésticos, comercios y centros de trabajo operando bajo incertidumbre.
Versiones señaladas por los propios afectados refieren que los trabajos de la CFE continúan sin una hora definida para la reconexión debido a una falla en las pruebas de conexión a la red eléctrica de un nuevo edificio de oficinas cercano a Plaza San Luis. Según esos testimonios, el proceso habría tomado más tiempo de lo normal por complicaciones técnicas durante la conexión del inmueble.
Esa versión no ha sido confirmada públicamente por la CFE, por lo que debe manejarse como un señalamiento de usuarios afectados. No obstante, la falta de información oficial actualizada agrava el problema: lo que inició como una suspensión programada terminó convertido en un apagón prolongado, sin explicación suficiente para quienes dependen del servicio eléctrico para trabajar, conservar alimentos, operar equipos o mantener actividades productivas.
El caso exhibe una falla que va más allá de la interrupción del suministro. Si la suspensión fue programada, la CFE tenía la obligación de informar con precisión horarios, riesgos de demora y canales de actualización. Y si los trabajos se complicaron por una conexión privada o por pruebas técnicas de un nuevo desarrollo inmobiliario, la empresa debe aclararlo, porque la ciudadanía no tendría por qué cargar a ciegas con los costos de una obra cuya prioridad y beneficiarios no han sido transparentados.
La modernización de la red eléctrica puede ser necesaria, pero una obra necesaria no justifica dejar a una zona completa sin información. En Monterra y sus alrededores, el problema ya no es solo la falta de luz: es la ausencia de una explicación pública clara sobre por qué el corte se extendió, quién se beneficia de los trabajos y cuándo se restablecerá el servicio




