Gallardo entrega equipo a Comisión de Búsqueda y destaca certificación
Futuro Compuesto: Entre alcoholímetros, tormentas y cables quemados: la prevención que llega con sirena
Ciudad Valles tiene listo el Operativo Preventivo de Alcoholimetría, que entrará en vigor este jueves 28 de mayo con apoyo de los Servicios de Salud y enfoque de concientización sobre conducción bajo efectos del alcohol, uso de casco, cinturón, distractores y velocidad. La estrategia es necesaria, porque la seguridad vial no puede depender únicamente de la buena voluntad de quien toma el volante. Pero el reto estará en que el operativo no se quede en discurso preventivo ni en filtro de temporada: si será permanente, deberá demostrar que educa, disuade y reduce riesgos, no solo que instala retenes con lenguaje amable. La responsabilidad es compartida, sí, pero la autoridad carga con la parte menos cómoda: aplicar reglas sin simulación.
En San Luis Capital, el Ayuntamiento asegura que los desazolves preventivos ayudaron a mitigar afectaciones por la intensa tormenta, permitiendo que el agua desaguara en pocas horas en zonas históricamente conflictivas como la salida a Guadalajara, la glorieta González Bocanegra, puente Naranja y puente Pemex. La prevención merece crédito cuando evita males mayores, aunque el propio reporte confirma que la ciudad sigue teniendo puntos que cada lluvia vuelve a poner en examen. Que solo permanezcan cerrados el puente Manuel José Othón y el bulevar Jacobo Payán puede presentarse como saldo controlado; también como recordatorio de que San Luis sigue administrando sus inundaciones por catálogo de sitios vulnerables, esperando que el alcantarillado aguante lo que el urbanismo no resolvió.
El Centro Histórico volvió a quedarse sin luz en el Jardín de San Francisco y calles como Aldama y Galeana, aparentemente por la tormenta eléctrica, hasta que Servicios Municipales localizó una línea de alimentación general completamente quemada y repuso el cable para encender de nuevo las luminarias tipo bellota. La respuesta rápida es positiva, especialmente en una zona turística y peatonal. Pero la escena ya parece repetida: falla, rastreo, cable quemado, reconexión y boletín de eficiencia. El “Corazón de San Luis” late mejor iluminado, sin duda; lo preocupante es que cada tormenta, acto vandálico o línea vieja pueda apagarlo de golpe. La ciudad presume que corrige casi de inmediato; la pregunta es cuándo podrá presumir que dejó de fallar tan seguido




