Ricardo Gallardo destaca programas de apoyo a madres potosinas durante
La ciudad que limpia, ilumina y cobra: política pública con escoba, foco y recibo
El Gobierno de la Capital continúa con la limpieza del bulevar Jacobo Payán y el Parque Lineal Españita, donde trabajadores de Servicios Municipales recogieron toneladas de tierra y basura arrastradas por las lluvias. La acción es necesaria, sobre todo si se trata de evitar riesgos para conductores y devolverle uso a canchas y áreas recreativas. Pero la imagen también deja una lectura menos celebratoria: cuando cada lluvia convierte vialidades y parques en depósito de arrastre, la limpieza permanente parece más reacción que planeación. La ciudad agradece la escoba, sí, aunque también empieza a preguntarse por qué lo extraordinario se vuelve rutina cada temporada.
El homenaje a madres potosinas en las letras monumentales de la avenida Dr. Manuel Nava muestra el lado más simbólico del Ayuntamiento: nombres colocados en un espacio emblemático, dinámica ciudadana y frase de celebración incluida. Reconocer a las madres tiene valor afectivo y social, pero también exhibe esa inclinación oficial por convertir cualquier fecha en acto de visibilidad institucional. El amor materno no necesita letras monumentales para sostenerse; la política, en cambio, parece necesitar monumentos, dinámicas y fotografías para recordar que también sabe felicitar.
INTERAPAS amplía la obra sanitaria en la colonia Tercera Grande, ahora con 53 metros lineales de tubería PEAD de 12 pulgadas en Jaime Sordo, que se suman a los 87.5 metros en Cruz Colorada, con una inversión superior a los 800 mil pesos y beneficio para cerca de 300 habitantes. La intervención atiende un problema recurrente de escurrimiento de aguas residuales, frase que por sí sola dice bastante: hay colonias donde el drenaje no falla en silencio, sino en la calle. El organismo vuelve a subrayar que trabaja con recursos propios provenientes del pago puntual de usuarios; es decir, la ciudadanía paga, espera, soporta cierres viales y luego recibe como buena noticia que por fin se atiende lo que ya olía a urgencia.
En Ciudad Valles, el Ayuntamiento inició la entrega de nombramientos e identificaciones a nuevos jueces auxiliares y suplentes en la zona rural, con jornadas en Laguna del Mante y El Abra, y una ruta itinerante para cubrir sectores comunitarios. La formalización es importante porque da reconocimiento oficial a autoridades que suelen ser primer contacto en comunidades donde el municipio no siempre llega con la misma rapidez con la que emite comunicados. Pero el trámite también exhibe una realidad conocida: en la ruralidad, acercar documentos se presenta como logro, cuando debería ser apenas la base mínima de una administración que dice acompañar a sus comunidades.
En Bugambilias, Enrique Galindo anunció nuevo alumbrado LED, poda, limpieza, rehabilitación de espacios y un estudio técnico por posibles afectaciones en el drenaje relacionadas con una falla geológica. La frase “No vamos a suponer, vamos a medir y actuar con precisión” suena correcta, sobre todo ante indicios de colapso sanitario y posibles daños a viviendas. El problema es que la colonia llega al diagnóstico después de fallas, equipos obsoletos y preocupación vecinal. Capital al 100 presume que “venimos, escuchamos y actuamos”; la duda es cuántas colonias deben esperar su jornada numerada para que lo evidente deje de ser reporte y se convierta en solución




