Futuro Compuesto: La ciudad del retoque permanente: pintura nocturna, drenajes
Futuro Compuesto: La ciudad del retoque permanente: pintura nocturna, drenajes colapsados y baches con calendario
El Gobierno de la Capital presume trabajo nocturno en el Centro Histórico con la pintura del cruce peatonal en Constitución y Alameda Juan Sarabia, bajo la etiqueta del cuidado del “Corazón de San Luis”. La acción es útil, nadie discute que un cruce visible ayuda a peatones y automovilistas. Pero también revela el tono de una administración que convierte una raya de seguridad vial en estampa de entrega urbana. Que se pinte de noche habla de operación; que se comunique como embellecimiento del corazón capitalino muestra cómo hasta el mantenimiento básico necesita salir iluminado en el aparador.
INTERAPAS inició otra obra sanitaria, ahora en la colonia Burócratas, con 100 metros de tubería de 12 pulgadas en la calle Salubridad, una inversión aproximada de 560 mil pesos y beneficio directo para alrededor de 150 vecinos. El dato central no es solo la obra, sino la causa: colapso en la red. De nuevo, la ciudad no repara por prevención sino porque el subsuelo ya levantó la mano. Y otra vez aparece la frase de recursos propios derivados del pago puntual de usuarios, como recordatorio elegante de que la ciudadanía paga, la calle se cierra y el drenaje se arregla cuando ya falló lo suficiente para merecer boletín.
En Ciudad Valles, la obra hídrica en el ejido Antiguo Tambolón sí carga un peso mayor: 709 metros lineales de tubería, sistema fotovoltaico con 12 paneles solares y una bomba para abastecer de agua potable a una comunidad que, desde su fundación, no contaba con sistema formal de suministro. Ahí la palabra “histórico” no suena tan inflada, porque hablar de agua básica no es adorno administrativo sino deuda acumulada. La buena noticia es que llega infraestructura; la lectura incómoda es que tuvo que pasar toda la historia del ejido para que el acceso formal al agua apareciera como novedad municipal.
El alcalde Enrique Galindo reporta 146 reparaciones en 23 calles mediante el programa Por Buen Camino, con cuadrillas que atienden reportes ciudadanos y una narrativa de rescate vial permanente. La frase “el trabajo es todos los días y en toda la ciudad” busca transmitir constancia, aunque también confirma el tamaño del problema: si el bacheo no se detiene, quizá no es solo eficiencia, sino una ciudad que se descompone al ritmo en que se parchea. Resolver lo urgente es necesario; llamarlo recuperación de fondo exige más que contar puntos reparados. Porque una capital no debería medirse por cuántos baches tapa, sino por cuántos deja de producir




