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Investigadores de la UASLP documentan en un libro cómo el narcotráfico se infiltra en áreas naturales protegidas de México
Un grupo de investigadores vinculados a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí reunió casi siete años de trabajo académico en un libro que analiza la relación entre narcotráfico, delitos ambientales y seguridad pública en áreas naturales protegidas de México, una problemática que, advierten, suele permanecer poco visible pese a su impacto territorial y social.
La obra, titulada “Narcotráfico en Áreas Naturales Protegidas en México. Una perspectiva criminológica verde del crimen organizado, el ambiente y la seguridad pública”, fue elaborada por César Hernández y Mier, José Luis Carpio Domínguez y Jesús Ignacio Castro Salazar, con un enfoque interdisciplinario que busca explicar cómo operan estas dinámicas delictivas en espacios que, en teoría, están resguardados por el Estado.
José Luis Carpio Domínguez, docente e investigador de la Licenciatura en Criminología de la Facultad de Derecho “Abogado Ponciano Arriaga Leija” de la UASLP, explicó que el proyecto surgió a partir de la recopilación de datos, experiencias de servidores públicos y trabajo de campo en distintas zonas protegidas del país. “Pareciera que son fenómenos distintos, pero al final de cuentas en la realidad terminan amalgamándose en fenómenos delictivos a los que no estamos tan acostumbrados a ver”, señaló.
El académico detalló que el libro, escrito en inglés, aborda temas como fosas clandestinas, narcolaboratorios, minería ilegal y rutas de tráfico dentro de estas áreas, con el propósito de aportar elementos para comprender la dimensión ambiental del crimen organizado.
Por su parte, Jesús Ignacio Castro Salazar, profesor del Instituto Tecnológico Superior de Abasolo, Guanajuato, explicó que una parte central de la investigación se enfocó en el análisis territorial de las 232 áreas naturales protegidas federales del país y en la presencia de grupos criminales en municipios cercanos. “Por su ubicación se convierten en centros estratégicos, ya que están alejados de zonas urbanas y pueden ser de difícil acceso, lo cual permite que grupos delictivos entren y aprovechen para delinquir”, comentó.
Castro Salazar añadió que el estudio también documenta afectaciones a comunidades originarias y poblaciones locales, algunas de las cuales enfrentan desplazamientos derivados de actividades ilícitas en sus territorios. Señaló que entidades como Michoacán presentan una mayor incidencia por la presencia histórica de grupos delictivos, aunque advirtió que en otras regiones también pueden existir delitos ambientales sin que necesariamente estén plenamente documentados.
César Hernández y Mier, coordinador de la Licenciatura en Criminología de la UASLP, sostuvo que la criminología y las ciencias forenses resultan esenciales para entender este tipo de problemáticas complejas. “La mayor parte de las veces la sociedad desconoce cómo están ocurriendo estos delitos y cómo se vinculan las redes criminales en espacios aparentemente protegidos por el Estado”, indicó.
El investigador agregó que uno de los objetivos del proyecto es abrir nuevas líneas de estudio y fortalecer la formación académica de estudiantes de criminología y disciplinas afines en torno a fenómenos que cruzan seguridad, medio ambiente y violencia organizada.
El libro fue publicado por la editorial Springer y está disponible en formato digital y físico. Sus autores señalaron que la intención es que se convierta en material de consulta para estudiantes, investigadores y especialistas en criminología, medio ambiente y seguridad pública. “La intención es dejar este conocimiento al acceso de los estudiantes y fortalecer la formación académica en estos temas”, concluyeron.




