Abren inscripciones para el Medio Maratón UASLP 2026; esperan 11
Investigadores de la UASLP reconstruyen la vida de “Lili”, una cría de mamut hallada en Cedral
Un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí avanza en la reconstrucción de la historia de “Lili”, una cría de mamut que vivió hace casi 14 mil años y cuyos restos fueron hallados en Cedral. Los estudios han permitido no solo identificar al ejemplar, sino también reconstruir aspectos de su vida, desde su nacimiento hasta su muerte.
El doctor Gilberto Pérez Roldán, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la UASLP, explicó que los análisis recientes han llevado la investigación a una nueva etapa. “Ya vamos en otro nivel”, señaló, al destacar que ahora el objetivo es comprender tanto el entorno como la biografía del animal.
De acuerdo con los estudios, “Lili” nació en la Cuenca de México alrededor del año 13,850 a.C., durante los meses de junio o julio. “Tenemos la fecha más o menos exacta y sabemos que nació en esa región”, comentó el investigador. El análisis de sus dientes de leche ha sido clave para rastrear su origen y seguir parte de su desplazamiento.
A partir de esos mismos elementos, los especialistas han determinado que la cría migró junto a su manada hacia el norte, en un trayecto que habría durado entre uno y dos meses hasta llegar a lo que hoy es el municipio de Cedral. En ese periodo, la región tenía condiciones muy distintas a las actuales, con un gran lago que se extendía por la zona de Matehuala y áreas cercanas. “Era una planicie con mucha vegetación y buena cantidad de agua, prácticamente un oasis para los grandes herbívoros”, explicó Pérez Roldán.
El investigador detalló además que los mamuts vivían en sistemas matriarcales y que los nacimientos ocurrían de forma sincronizada como una estrategia de protección para las crías. “Muy probablemente ‘Lili’ nació con otras tres o cuatro primitas, en una especie de guardería natural que les ayudaba a sobrevivir frente a los depredadores”, dijo. Este comportamiento, añadió, aumentaba sus probabilidades de supervivencia en un entorno dominado por grandes carnívoros.
Sin embargo, la vida de “Lili” fue breve. Según la reconstrucción planteada por el equipo, murió a los cinco meses de edad tras ahogarse en la orilla de un paleolago en Cedral. “En uno de estos juegos se va hacia la orilla del lago y ahí se ahoga; las tías intentan rescatarla, pero no lo logran”, relató el académico.
Después de su muerte, parte de sus restos fue consumida por depredadores como el lobo terrible, cuyas marcas han sido identificadas en los huesos. El cráneo, que quedó atrapado en el lodo, ha sido la pieza central para obtener la mayor parte de la información recabada hasta ahora.
Los estudios continúan y ahora se enfocan en análisis genéticos y del esmalte dental para conocer con mayor precisión su dieta y posibles rutas migratorias. “Los huesos nos revelan muchas cosas y todavía hay mucho por contar de Lili”, concluyó Pérez Roldán.




