UASLP consolida modelo de atención jurídica y psicosocial para personas
UASLP consolida modelo de atención jurídica y psicosocial para personas refugiadas
La Universidad Autónoma de San Luis Potosí mantiene un modelo de atención jurídica y psicosocial para personas refugiadas que llegan al estado, mediante la colaboración de las facultades de Derecho Abogado Ponciano Arriaga y de Psicología con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en México.
El esquema de trabajo inició en 2020 y se ha consolidado como un modelo integral de acompañamiento, con servicios legales gratuitos, apoyo emocional y participación de estudiantes universitarios bajo supervisión especializada.
La doctora Lilia Selene May Salazar, asociada de Protección de la oficina de ACNUR en San Luis Potosí, explicó que la colaboración comenzó durante la pandemia y se fortaleció con la firma de un convenio con la UASLP, renovado en 2024 mediante la Cátedra Sergio Vieira de Mello.
Actualmente, dijo, se atiende a alrededor de siete mil 200 personas refugiadas en todo el estado.
“Al día de hoy lo puedo decir y reconocer que es una de las universidades que proporcionan todos estos servicios de manera íntegra”, afirmó.
May Salazar señaló que las personas atendidas provienen de países como Honduras, Guatemala, El Salvador, Cuba, Haití, además de naciones de África y Europa. Recordó que abandonaron sus lugares de origen porque “su vida y su integridad corren peligro”.
El doctor Guillermo Luévano Bustamante, coordinador de la Clínica de Litigio Estratégico en Derechos Humanos de la Maestría en Derechos Humanos de la Facultad de Derecho, explicó que el proyecto atiende en promedio 300 casos al año, muchos de ellos correspondientes a familias completas.
El acompañamiento legal se enfoca principalmente en la regularización migratoria, mediante trámites como la obtención de visas humanitarias, CURP y otros documentos indispensables para que las personas puedan acceder a un empleo formal y ejercer sus derechos.
“Eso ya cambia la vida de las personas, porque de estar escondiéndose, con temor de deportación y empleos precarios, pasan a tener tranquilidad y oportunidades laborales con seguridad social”, expresó.
Luévano Bustamante destacó que la clínica también funciona como un espacio de formación profesional para estudiantes de Derecho, quienes participan en asesorías, gestiones administrativas y litigios ante juzgados federales.
“La satisfacción es ayudar a cambiar la vida de la gente y formar estudiantes con conocimientos relevantes y comprometidos socialmente”, indicó.
El académico reconoció además el trabajo de las abogadas Ana Cristina de Loera y Leslie Carolina Cervantes, así como del equipo estudiantil que realiza servicio social y prácticas profesionales.
Por su parte, la maestra Sayra Medina Orta, coordinadora de Extensión y Responsabilidad Social de la Facultad de Psicología, explicó que el trabajo de esa entidad académica inició con el acompañamiento a personas migrantes en la estación migratoria y posteriormente evolucionó hacia una colaboración permanente con la Clínica de Litigio Estratégico.
Desde el año pasado, estudiantes de los últimos semestres de Psicología participan en las asesorías para brindar atención emocional paralela al apoyo jurídico.
“Lo legal suele ser lo más apremiante, pero también las situaciones psicológicas y emocionales que viven las personas son necesarias atenderlas”, señaló.
La docente informó que el equipo de Psicología ha participado en la atención de 206 casos. Además del acompañamiento individual a personas refugiadas, también desarrolla estrategias de autocuidado y cuidado colectivo para quienes integran los equipos de trabajo.
Medina Orta consideró que esta experiencia permite al estudiantado comprender la realidad social de la migración desde una perspectiva interdisciplinaria y fortalecer su formación profesional mediante el contacto directo con las personas atendidas.
Los participantes coincidieron en que la colaboración continuará fortaleciéndose y expresaron interés en incorporar a otras entidades académicas de la UASLP, particularmente facultades del Área de la Salud y de Economía, para ampliar los servicios dirigidos a la población refugiada.
El objetivo es consolidar un modelo universitario de atención integral sustentado en la defensa de los derechos humanos y la responsabilidad social.




