FISCALÍA OBTIENE PRISIÓN PREVENTIVA CONTRA IMPUTADA POR ROBO CALIFICADO EN
Alumbrado en Lomas exhibe la prioridad municipal por zonas de alto perfil mientras persisten baches e inseguridad
La obra inaugurada por Enrique Galindo atiende un corredor comercial y residencial de fuerte peso económico; el gobierno la presenta como avance en seguridad y movilidad, pero no explica por qué esa zona fue priorizada ni cómo responderá a calles deterioradas y hechos delictivos recientes señalados en el sector.
El alcalde de San Luis Capital, Enrique Galindo Ceballos, inauguró el nuevo Alumbrado Táctico del Corredor Vial Lomas, una obra que el gobierno municipal presentó como complemento de la pavimentación integral de la zona y como parte de su estrategia para mejorar seguridad, movilidad e imagen urbana. La intervención, sin embargo, también abre una discusión sobre las prioridades de la administración: se dirige a un corredor de alto perfil comercial y residencial, mientras otras calles de la ciudad —incluso cercanas a la zona intervenida— siguen marcadas por baches, deterioro y falta de mantenimiento.
La obra incluyó la instalación de 21 luminarias y 51 bolardos en un tramo donde convergen plazas, restaurantes, servicios y espacios de representación empresarial. El municipio sostiene que la nueva infraestructura permitirá mejorar las condiciones para peatones y automovilistas, además de reforzar el orden vial y la percepción de seguridad.
Durante el encendido, Galindo afirmó que la intervención ofrece mayor confianza a quienes transitan por el sector. “Esta obra da mayor seguridad y confianza para todas las personas, especialmente para las mujeres, para que puedan caminar con tranquilidad a cualquier hora del día”, destacó el Presidente Municipal.
El discurso oficial, no obstante, deja puntos sin resolver. La información difundida no precisa el costo de la obra, los criterios técnicos para priorizar ese corredor ni los indicadores con los que se medirá si el alumbrado realmente reduce riesgos para peatones, automovilistas o habitantes de la zona. Tampoco aclara si la intervención responde a un diagnóstico de incidencia delictiva, reportes viales o solicitudes formalmente documentadas.
La apuesta por el Corredor Vial Lomas adquiere una lectura política inevitable: se trata de una zona tradicionalmente vinculada con sectores de mayor poder adquisitivo y con presencia empresarial, un nicho poblacional que suele tener peso en la conversación pública y en las contiendas electorales. La información disponible no permite afirmar una intención electoral directa, pero sí plantea interrogantes sobre si la obra forma parte de una política urbana equilibrada o de una estrategia de atención selectiva hacia sectores con mayor capacidad de presión e influencia.
El contraste es más evidente porque, de acuerdo con señalamientos recientes sobre la zona, el sector ha enfrentado hechos de inseguridad, incluidos robos a casa habitación, sin que la presencia del llamado “alcalde policía” haya logrado disipar la percepción de riesgo. En ese contexto, el alumbrado puede mejorar la visibilidad de un corredor, pero difícilmente sustituye una estrategia integral de seguridad, prevención, vigilancia y respuesta institucional.
También queda pendiente la dimensión urbana del problema. La calle rehabilitada y ahora iluminada forma parte de una ciudad con múltiples vialidades en mal estado. Basta salir del tramo intervenido para encontrar calles con baches y deterioro que afectan la movilidad cotidiana de habitantes que no necesariamente forman parte de los corredores comerciales más visibles ni de los sectores con mayor capacidad de interlocución con el gobierno.
Al acto acudieron representantes del Lomas Racquet Club, organismos empresariales y ciudadanos, quienes acompañaron al alcalde y reconocieron los beneficios de la obra. Vecinas y vecinos también señalaron que la intervención respondía a una petición de varios años. Ese respaldo muestra que la obra atiende una demanda real del sector, pero no elimina la obligación de explicar por qué esa demanda fue atendida con prioridad frente a otras necesidades urbanas acumuladas.
El gobierno municipal afirmó que acciones como ésta consolidan a San Luis Capital como la ciudad mejor iluminada de México. La frase, más cercana a un mensaje de promoción que a un dato verificable, no viene acompañada de metodología, comparativos nacionales ni indicadores que permitan comprobarla.
La intervención en Lomas mejora un punto específico de la ciudad, pero deja abierta una pregunta de fondo: si el alumbrado táctico y el nuevo asfalto forman parte de una estrategia integral para San Luis Capital o si son, sobre todo, una obra de alto impacto visual en una zona políticamente rentable. Mientras no se transparenten criterios, costos, diagnósticos y resultados, el beneficio urbano quedará acompañado por la sospecha de una prioridad selectiva.




