FISCALÍA TRABAJA DOS MÓDULOS DE ATENCIÓN Y MANTIENE OPERATIVO RASTREADOR
SSPC rechaza señalamientos por video, pero abre investigación interna sobre posibles policías involucrados
La corporación capitalina acusa falta de sustento en una publicación periodística, aunque ordenó revisar videovigilancia y GPS de unidades; el caso deja bajo escrutinio tanto la actuación policial como la transparencia con que se informen los resultados.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la Capital rechazó los señalamientos difundidos por un medio nacional que vinculan a elementos de la corporación con presuntas actividades delictivas a partir de un video, pero al mismo tiempo inició una investigación interna para determinar el origen, fecha, hora y contexto del material.
La dependencia sostuvo que las afirmaciones publicadas carecen de evidencia objetiva y que la calidad del video no permite acreditar los hechos señalados. Sin embargo, la apertura de una revisión interna confirma que el material difundido fue considerado suficientemente relevante para activar mecanismos institucionales de verificación.
De acuerdo con la SSPC, el titular de la corporación, Comisario Juan Antonio Villa Gutiérrez, instruyó al C4 Municipal analizar registros de videovigilancia y el sistema GPS de las unidades que pudieron haber circulado por la zona donde habría sido captado el video. El objetivo, según la versión oficial, es identificar las circunstancias en que fue grabado e iniciar las investigaciones internas correspondientes.
La Secretaría insistió en que el video es ambiguo y que, por sí solo, no muestra una conducta que permita concluir que algún elemento policial haya actuado fuera del marco legal. Esa postura busca contener el impacto público de los señalamientos, aunque también obliga a la corporación a demostrar que la investigación no se limitará a descalificar la publicación, sino a esclarecer si hubo o no participación de agentes municipales en los hechos referidos.
La dependencia también cuestionó el procedimiento del medio de comunicación, al señalar que no solicitó una postura oficial antes de publicar la información. Por ello, consideró inexacto afirmar que no existió pronunciamiento de la autoridad. Aun así, el punto central del caso no queda resuelto con esa aclaración: la discusión pública no se agota en si hubo derecho de réplica previo, sino en si la institución puede acreditar con datos verificables qué ocurrió.
La SSPC afirmó que respeta la libertad de expresión y el ejercicio periodístico, pero pidió privilegiar la verificación y el contraste de fuentes antes de difundir señalamientos que puedan afectar la confianza ciudadana y el prestigio institucional. El llamado es pertinente en términos de rigor informativo, pero también coloca a la corporación frente a una exigencia equivalente: responder con información clara, verificable y completa, no solo con una defensa de su imagen.
El caso ocurre en un terreno especialmente sensible para cualquier institución policial. Cuando una corporación es señalada por presuntas conductas delictivas, la confianza pública no se recupera únicamente con negar los hechos o atribuirlos a un material ambiguo. Se requiere una investigación con trazabilidad, criterios claros y resultados públicos que permitan conocer si las unidades revisadas estuvieron en la zona, qué elementos iban a bordo y si hubo alguna irregularidad.
La SSPC aseguró que actuará con transparencia y que dará a conocer los resultados una vez que concluyan las investigaciones. Esa será la prueba central del caso. Mientras no se informe qué arrojó la revisión del C4, del GPS y de los registros internos, el rechazo oficial queda como una posición institucional, no como una aclaración definitiva.




