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PENSÉ EN TI
Por: Mr. Chaac
Quise pensar en el sol, pero pensé en ti. Pasó una estrella fugaz y pedí por ti.
Escuché la canción de Jaze “Pense en ti” (aquí les dejo la liga de youtube de una versión con Caloncho: https://www.youtube.com/watch?v=auRKiryCVZE) y me quedé pensando en lo bonito que es tener a alguien ocupando nuestra mente, alguien por quien pedir un deseo cuando cruza una estrella fugaz y esque el amor tiene esa capacidad de hacernos mirar el mundo de otra manera, como si por un instante todo lo que sucede allá afuera importara un poco menos.
Pero ¿qué pasaría si aprendiéramos a pensar un poco más en los demás?
No hablo solamente de la pareja, la familia o los amigos; hablo de ese desconocido que intenta incorporarse a una avenida y al que nadie quiere dar el paso, del peatón que espera frente a una cebra mientras los automovilistas aceleran, de quien camina bajo la lluvia y termina empapado porque a alguien le importa poco pasar a toda velocidad sobre un charco.
Nos hemos acostumbrado a vivir con prisa, a defender nuestro espacio, nuestro tiempo y nuestra comodidad, como si ceder unos segundos fuera una derrota, y claro, no se trata de justificar a quien se aprovecha, se mete en una fila o abusa de la buena voluntad de los demás; se trata de no olvidar que también hay personas que, simplemente, necesitan un poco de consideración.
Pensar en los otros parece una cosa pequeña, pero las grandes transformaciones también comienzan así, recordemos que detrás de muchas luchas sociales, de quienes salen a las calles a exigir educación, agua, derechos o mejores condiciones de vida, hay personas que dejaron de pensar únicamente en sí mismas y comenzaron a imaginar un futuro distinto para los demás.
Quizá eso nos hace falta: recuperar la capacidad de mirar más allá de nuestro propio parabrisas.
El amor romántico nos parece extraordinario porque alguien se vuelve importante para nosotros, tanto que hasta una estrella fugaz nos hace pedir un deseo en su nombre. Pero ¿por qué no extender esa sensibilidad a quienes comparten nuestras calles, nuestra ciudad y nuestro tiempo?
No podemos resolver todos los problemas del mundo, pero sí podemos dejar pasar a alguien, respetar al peatón, escuchar antes de juzgar, ayudar sin esperar recompensa.
Desde un punto de vista muy personal, el amor también es eso, entender que no somos los únicos que estamos aquí, que los demás también tienen prisa, problemas, sueños y personas por quienes piden deseos.
Y qué bonito sería que, la próxima vez que veamos una estrella fugaz, además de pensar en quien amamos, nos alcance el corazón para pedir algo por alguien a quien ni siquiera conocemos.
Quise pensar en el sol, pero pensé en ti.
Ojalá algún día podamos decirlo de todos.






