| #Opinión | Fragmentos del Futuro / Día de Muertos
FRAGMENTOS DE UN DÍA DE MUERTOS
Por: Mr. Chaac
Entre risas, versos y un poco de picardía, las calaveritas literarias son una de las tradiciones más ingeniosas del Día de Muertos, es una forma de jugar con la muerte, poner en aprietos a personajes públicos y reconocer a quienes, con su trabajo, mantienen vivos los espacios de encuentro y expresión.
En este fragmento, la Flaca se pasea por Futuro San Luis, toca las puertas del poder y hasta se da tiempo para recordar que, en política, las promesas no siempre alcanzan para librarse de la crítica.
A FUTURO GROUP
La Calaca navegaba
por las redes sin parar,
cuando encontró a Futuro San Luis
con mucho por publicar.
—¿Qué es este Futuro Group
que no deja de crecer?
¿Y Fragmentos del Futuro,
qué me tiene que ofrecer?
Le dijeron: “Hay talento,
hay historias por contar,
hay jóvenes que merecen
un espacio y un lugar”.
La Huesuda vio en pantalla
“Estamos Listos para Esta Conversación”,
y se sentó muy atenta
a escuchar cada opinión.
Quiso llevarse a los reporteros,
al equipo de producción,
a quienes mueven las redes
y sostienen la transmisión.
Pero al ver tantas ideas
y proyectos por delante,
la Flaca cerró su libreta
y se marchó en ese instante.
—¡Mejor vuelvo el año entrante,
cuando acabe su labor!
¡Porque este equipo tiene
mucho Futuro por contar!
Y Futuro siguió adelante,
con historias y conexión,
abriendo puertas al talento
y dando espacio a la conversación.
A RICARDO GALLARDO CARDONA
La Calaca llegó al Palacio
con su lista y su bastón,
buscando al gobernador
para hacerle una invitación.
—Ricardo, vengo por ti,
ya te toca descansar,
deja un rato los informes,
que te quiero acompañar.
El gobernador sonrió:
—Calma, Flaca, hay mucho pendiente,
todavía quedan proyectos
y trabajo para la gente.
La Catrina tomó asiento,
se puso a reflexionar:
—Si todavía hay tanto por hacer,
tendré que volver a pasar.
Se marchó por la plaza
sin cumplir su cometido,
mientras Gallardo seguía
con su agenda y sus pendientes.
—¡No te me escapes, Ricardo!
—gritó la Muerte al salir—,
que aunque hoy te dejo en Palacio,
¡otro año habré de venir!
AL ALCALDE ENRIQUE GALINDO
La Catrina llegó al Centro
y se puso a caminar,
pero entre baches y tráfico
ya no pudo ni avanzar.
—¿Quién gobierna esta ciudad
que no me deja pasar?
¡Si hasta para ir al panteón
hay que aprender a maniobrar!
Le dijeron: “Es Galindo,
el alcalde de la capital;
anda pensando en el futuro,
aunque el presente está fatal”.
La Flaca sacó su agenda
y se puso a revisar:
—Mucho discurso y fotografía,
¿pero cuándo va a arreglar?
“Que si el agua, que si el tráfico,
que si falta pavimentar;
sí hasta la Muerte hace fila,
¡alguien tendrá que trabajar!”
Fue a buscar al presidente
para llevárselo al panteón,
pero él pidió otra entrevista
y una nueva inauguración.
La Calaca, ya cansada,
le advirtió con voz mordaz:
—No te quiero en campaña,
¡quiero que arregles la ciudad!
La Muerte siguió su camino
sin llevarse a don edil
pero dejó sobre su escritorio
una lista larga y febril.
Porque hasta la Huesuda sabe,
y lo dice sin piedad:
no hay discurso que dé votos
si no mejora la ciudad.
Por: Mr. Chaac






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