Gobierno estatal y alcaldías acuerdan nuevos proyectos de infraestructura para
INTERAPAS habla de sabotaje; Galindo niega crisis, pero las cifras de CEA exhiben otra realidad
El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, rechazó que exista una crisis de agua en la capital, pese a que datos de la Comisión Estatal del Agua (CEA) y del propio INTERAPAS documentan desabasto en colonias, distribución emergente por pipas, pozos fuera de operación y 253 denuncias por afectaciones al sistema hidráulico.
La postura del edil, quien además preside la Junta de Gobierno de INTERAPAS, choca con el escenario reportado por autoridades estatales y por el propio organismo operador. Mientras el Ayuntamiento insiste en que los problemas son focalizados, la CEA informó que durante marzo distribuyó 36 millones 200 mil litros de agua en la zona metropolitana mediante mil 810 viajes de 40 camiones cisterna, en respuesta a fallas en pozos, fugas en la red y colonias que han permanecido sin servicio durante días, semanas e incluso meses.
A ese panorama se suma el reporte de al menos 25 colonias sin agua en la capital, Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos, además de tres pozos fuera de servicio, según lo señalado por el titular de la CEA, Pascual Martínez Sánchez. Pese a ello, Galindo sostuvo que la situación no corresponde a un escenario de crisis.
INTERAPAS, por su parte, ha reportado 253 denuncias ante la Fiscalía General del Estado por hechos que afectan la operación del sistema. De ese total, 96 corresponden a robo de infraestructura en pozos y fuentes de abastecimiento, y 39 a conexiones irregulares y descargas sanitarias. Aunque el organismo no ha precisado el periodo que abarcan las denuncias ni su avance legal, la cifra confirma un nivel sostenido de afectaciones sobre la red hidráulica.
El contraste entre el discurso del alcalde y los datos oficiales se profundiza con las acciones emergentes emprendidas por la CEA. El 19 de abril, la dependencia informó además trabajos de desazolve en 4 mil 150 metros lineales de drenaje sanitario en colonias como Barrio de Tlaxcala, Centro Histórico, El Mezquital, Rancho Nuevo, fraccionamiento Sol, Lomas del Mezquital, Real Peñasco, Simón Díaz, Unidad Hermenegildo L. Aldana, General I. Martínez, Margarita Morán y Los Fresnos, ante riesgos sanitarios y la cercanía de la temporada de lluvias.
Frente a esos reportes, Galindo Ceballos reconoció únicamente que el pozo Jacarandas 2 se encuentra fuera de operación y que otro pozo en la zona de Lomas presentó fallas recientemente, aunque aseguró que será reincorporado en breve. También afirmó que el pozo Salk, que habría sido objeto de sabotaje, ya se encuentra funcionando. Aun con esas admisiones, insistió en que no existe una crisis general en la ciudad.
El alcalde también desestimó los señalamientos del dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, Ignacio Segura Morquecho, y del titular de la CEA, quienes han advertido sobre una problemática más amplia en la zona metropolitana. “¿Cuándo se subió el presidente del Verde? Si se supone que hay crisis desde hace un mes, pues se subió ayer; ustedes ya saquen sus conclusiones”, expresó.
Sin embargo, más allá del cruce político, los datos oficiales exhiben un sistema bajo presión. La operación de pipas, las colonias sin servicio, los pozos fuera de funcionamiento, las fugas, los trabajos emergentes de saneamiento y las denuncias por daños y sabotaje dibujan un escenario que contradice la negativa del alcalde.
En ese contexto, la discusión ya no se centra solo en el término “crisis”, sino en la distancia entre el diagnóstico del Ayuntamiento y la realidad que enfrentan miles de usuarios que siguen abriendo la llave sin encontrar agua.





