Futuro San Luis: La ciudad provisional: focos a medias, drenajes con dieta y un Centro Histórico a 30 por hora
En Salvador Nava, el Ayuntamiento restableció de manera provisional la iluminación de aproximadamente 34 luminarias, luego de detectar interruptor quemado, daños en dispositivos eléctricos y afectaciones en la base de medición. La reparación ayuda, sobre todo en una vialidad de alta circulación, pero la palabra clave es “provisional”: esa forma elegante de admitir que la ciudad funciona mientras aguanta. Si será necesario sustituir paulatinamente las líneas de alimentación en prácticamente todos los ramales del circuito, entonces no estamos ante una falla menor, sino ante una infraestructura que ya pidió jubilación. La luz volvió, sí, pero con carácter temporal; como muchas soluciones urbanas que brillan apenas lo suficiente para llegar al siguiente reporte.
INTERAPAS presume su plan preventivo de limpieza de drenajes antes de las lluvias, con 59 desazolves, 7 mil 430 metros lineales de tubería atendidos, 24 fugas de aguas residuales y 520 kilos de basura, lodo y grasa extraídos en Ferrocarrilera, Las Flores y Las Julias. La prevención es necesaria y, en este caso, más vale antes que con el agua hasta las banquetas. Pero el dato también desnuda una ciudad que usa el drenaje como basurero subterráneo y luego se sorprende cuando la red responde con fugas, taponamientos y malos olores. El organismo llama a no tirar residuos; correcto. Aunque también queda claro que la temporada de lluvias no solo prueba tuberías: prueba hábitos ciudadanos, mantenimiento público y paciencia vecinal.
El programa “Centro Histórico, Corazón de San Luis” vuelve a aparecer con tono de gran transformación: 30 millones de pesos iniciales, limpieza profunda, rehabilitación de banquetas, plazas, fuentes y jardines, nuevo alumbrado, retiro de cableado en desuso, ordenamiento del comercio informal, intervención de fachadas, atención al graffiti y hasta una zona de circulación máxima de 30 kilómetros por hora. La propuesta puede ser relevante si pasa del catálogo de buenas intenciones al cambio visible. Pero cuando un gobierno promete “perfeccionar” el Centro Histórico, conviene bajar la velocidad —quizá a esos mismos 30 por hora— y mirar con cuidado: ordenar el primer cuadro exige más que pintura, reglamentos y frases sobre movilidad compartida. Exige sostener el mantenimiento cuando se acaben los reflectores del anuncio.
La Policía de la Capital activó el operativo Conducción Segura para inhibir arrancones y manejo temerario de motocicletas, con 13 infracciones, 12 motocicletas aseguradas y una persona puesta a disposición de la Fiscalía. El operativo atiende un riesgo real: maniobras peligrosas, acrobacias y concentraciones nocturnas que ponen en peligro a conductores, peatones y a los propios motociclistas. Pero también deja una lectura conocida: la autoridad llega cuando el problema ya hizo ruido, ocupó estacionamientos y volvió espectáculo la imprudencia. La movilidad segura no se construye solo con aseguramientos; también necesita reglas claras, vigilancia constante y una cultura vial que no confunda la calle con pista de exhibición.
En una muestra tan oportuna como reveladora, el Gobierno de San Luis Capital continúa impulsando acciones preventivas para las juventudes, ahora con talleres sobre redes sociales y conferencias contra la violencia, confirmando que, después de años de descubrir que internet no siempre es un lugar amable, al fin se apuesta por enseñar a las y los jóvenes a cuidarse en el mundo digital; una estrategia positiva que, con suerte, no solo sirva para llenar agendas institucionales, sino también para que docentes, estudiantes y autoridades conviertan la prevención en algo más que un buen discurso.




