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Comisiones avalan simplificar licencias comerciales, pero el reto será no relajar la supervisión
La propuesta elimina la obligación de renovar cada año diversos dictámenes para refrendar permisos comerciales; el Ayuntamiento la presenta como una medida para agilizar trámites, aunque deberá demostrar que la simplificación no reducirá controles sobre seguridad y operación de establecimientos.
Las Comisiones de Gobernación y Comercio del Ayuntamiento de San Luis Potosí aprobaron por unanimidad una iniciativa para actualizar el Reglamento de Actividades Comerciales, con el objetivo de reducir trámites para la renovación de licencias y facilitar los procesos que realizan contribuyentes y comerciantes.
La propuesta, impulsada en el marco de la estrategia municipal para regularizar actividades comerciales, plantea eliminar la vigencia anual de los dictámenes que actualmente deben gestionarse ante distintas dependencias de la Mesa Colegiada. De acuerdo con la información municipal, ese procedimiento dejaría de repetirse cada año siempre que no cambien las condiciones físicas del establecimiento ni el giro autorizado.
El cambio puede representar un alivio administrativo para comercios que enfrentaban procesos largos y repetitivos para refrendar sus permisos. Sin embargo, también abre una discusión relevante: simplificar trámites no debe traducirse en menor vigilancia sobre establecimientos que operan frente al público.
El Ayuntamiento señaló que, por razones de seguridad, el dictamen de Protección Civil se mantiene como requisito para garantizar condiciones adecuadas en los comercios. También aclaró que las inspecciones no se detendrán. Ese punto será clave, porque la eliminación de trámites anuales solo será justificable si existe una supervisión efectiva, no discrecional y con capacidad real para detectar riesgos.
El director de Comercio, Ángel de la Vega, sostuvo que la nueva reglamentación fortalece la legalidad, fomenta el orden y beneficia a los usuarios al agilizar trámites. También señaló que existían figuras regulatorias poco funcionales que generaban incertidumbre jurídica, como la sucesión de derechos en casos de enfermedad o fallecimiento del titular de una licencia.
La iniciativa busca corregir ese tipo de problemas para evitar que familiares tengan que iniciar desde cero un trámite cuando exista un juicio sucesorio. Esa modificación puede dar mayor certeza a negocios familiares, aunque el comunicado no precisa los límites, requisitos ni controles para evitar transferencias irregulares de permisos.
La actualización del reglamento apunta a resolver una queja frecuente del sector comercial: exceso de trámites, tiempos largos y procesos poco claros. Pero su eficacia dependerá de cómo se aplique. Si la simplificación viene acompañada de inspecciones serias, padrones actualizados y reglas transparentes, puede ordenar la actividad comercial; si no, corre el riesgo de convertirse en una desregulación presentada como modernización administrativa.
La aprobación en comisiones marca un avance en la ruta normativa, pero el debate de fondo permanece: facilitar la vida a los comerciantes es necesario, siempre que el municipio no pierda capacidad para vigilar seguridad, giros autorizados y condiciones reales de operación.




